Las Logias del Distrito Centro en Madrid, GLSE

Publicado el 20 de junio de 2023, 12:31

 

 

R.·. L.·. Hermes - Tolerancia n.º 8 en el O.·. de Madrid

 

La R.·.L.·. Hermes Tolerancia nº 8 fue la primera Logia perteneciente a la Gran Logia Simbólica Española que se fundó en Madrid, el día 13 de octubre de 1983. Es, sin dudala R.·.L.·. Hermes Tolerancia nº 8, Madre de la Masonería Liberal en Madrid. A partir de ella se han creado otras logias. Junto con la R.·.L.·. Minerva Lleialtat nº 1 de Barcelona han sido los principales pilares sobre los que se ha asentado la Gran Logia Simbólica Española, Obediencia que hoy reúne a un número importante de logias en toda España.
La R.·.L.·. Hermes Tolerancia nº 8, desde su fundación, trabajó en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, rito que en España tuvo, y sigue teniendo, una gran aceptación. Actualmente nuestra Logia trabaja en el Rito Francés o Moderno. También comenzó siendo una logia masculina, hasta que se transformó en mixta, Iniciándose la primera mujer el 22 de abril de 2002.

Nos dirigimos a personas de ambos sexos que se sientan próximas a nuestras inquietudes de mejora personal y de la sociedad y quieran compartir nuestros ideales sobre la tolerancia, el respeto de los demás y de uno mismo, la libertad absoluta de conciencia y que consideren que las concepciones metafísicas y religiosas son del dominio exclusivo de la apreciación de cada uno de sus miembros, rechazando cualquier afirmación dogmática y defiendan el ideal del laicismo en las instituciones y en las relaciones socio-políticas.

 

Nuestro método de trabajo

El método masónico de Iniciación está reflejado en sus rituales fidedignamente democráticos, que son el resultado de un elaborado proceso histórico en los que se utilizan símbolos constructivos y abiertos cuya interpretación nos pueden ayudar a esclarecer las incógnitas que se nos presentan en nuestras vidas. Para nosotros, la Iniciación no es algo que se parezca a una experiencia sacramental o mágica, sino un proceso de aprendizaje personal e intransferible.

El Rito Francés o Moderno suprime la invocación al Gran Arquitecto del Universo, por respeto de la absoluta libertad de conciencia de sus miembros, que tienen la total libertad de ser o no ser creyentes de verdades reveladas.

La Masonería es una institución filantrópica, filosófica y progresiva, y tiene por objeto la búsqueda particular de la verdad, el estudio de la ética y la práctica de la solidaridad, y trabaja por el mejoramiento material y moral y por el perfeccionamiento espiritual de toda la humanidad, con un profundo sentido democrático, una concepción laica de la sociedad y un espíritu tolerante.

A través del método masónico, que se puede resumir en la búsqueda particular de la verdad, cada uno de sus miembros debe descubrir la dirección en la que ha de caminar hacia la maestría de sí misma.

En ningún caso es un partido político, una ONG, congregación religiosa, o una empresa mercantil. Cada masón o masona, a título individual, debe tener un comportamiento coherente con los principios masónicos de Libertad, Igualdad y Fraternidad. La Masonería no da consignas a sus miembros sobre sus vidas privadas, profesionales y públicas. Cada masón o masonainterpreta su compromiso libremente y en conciencia.

Cada Logia es soberana en sus decisiones y el trabajo en la misma es lo fundamental en Masonería. Las logias forman parte de Grandes Orientes o Grandes Logias y, en Asambleas Generales anuales, deciden los Estatutos y trabajos comunes a llevar a cabo.

Nuestra Logia se reúne cada quince días en un lugar céntrico de Madrid. Además de seguir el rito del correspondiente grado, uno de los hermanos/as prepara y lee un tema, que se debate entre todos.

La Masonería, hoy

Una asociación como la Masonería, que reconoce, defiende y trata de practicar los inalienables derechos de libertad de toda la familia humana, así como el natural derecho a vivir y dejar vivir conforme a la justicia y la solidaridad de la ciudadanía y de todos los pueblos y que condena, sin paliativos, toda injerencia del Estado o de las iglesias en la vida privada, no puede ser soportada por ningún dictador o el uso de la tiranía. Es en ese sentido que el general Franco, con la ayuda del fascismo español e internacional y la complicidad de la Iglesia Católica, persiguió con saña a la masonería española, deportando, encarcelando y asesinando a cientos de sus miembros.

Hoy, el lento proceso de laicización de la sociedad española, aunque aún existen poderosas fuerzas que intentan detener dicho proceso, nos está acercando a una cierta normalización en las relaciones sociales y culturales y, como consecuencia, a una aceptación de la Masonería. Es cierto que esta normalización está mucho más arraigada en el seno de la ciudadanía culta y progresiva, ya que identifican correctamente, en el terreno socio-político, Masonería con democracia avanzada y, en el ámbito privado, Masonería como escuela de tolerancia, de amistad, de autorrealización, de solidaridad y de fraternidad. La Masoneríareconoce que no es el caso en el gran público, pues la desinformación y la vigencia de arraigados prejuicios siguen siendo aún la dominante.

 

 

R.·. L.·. Amanecer n.º 31 en el O.·. de Madrid

 

 

La Logia Amanecer nº 31, fundada en 1.995 y establecida en la ciudad de Madrid, es un espacio donde hombres y mujeres trabajan juntos en la búsqueda de la Luz para su evolución personal y para el progreso de la humanidad.

Cada día, el Amanecer es el momento en el que el sol surge y se eleva desde el Oriente. Por ello, el Oriente y el Amanecer siempre han sido símbolos de todo aquello que comienza, de todo lo que es posible, de todo lo que se renueva, de toda fuente de vida.

El Amanecer es nuestro punto de contacto con el origen de la luz y de la vida, y así, en nuestra Logia queremos que a través de nosotros esta energía que se renueva cada día se exprese como una actividad dirigida a la mejora de las condiciones sociales, al desarrollo de las ciencias y de las artes, al avance del pensamiento, al progreso espiritual y al desarrollo de la consciencia desde una vía iniciática, por considerar que todas estas son las herramientas a través de las cuales realmente podrá progresar la humanidad.

R.·. L.·. Arte Real n.º 44 en el O.·. de Madrid

 

Arte Real es una Logia relativamente joven. Nació en Madrid, en septiembre de 1998, gracias a la iniciativa de un grupo de masones y masonas que procedían de una Logia más antigua, Gran Atanor. Arte Real fue inscrita con el número 44 en el registro de la Gran Logia Simbólica Española (GLSE-GOEU), ya entonces la organización más numerosa y significativa de la Masonería liberal y adogmática en España. Es una logia mixta (o igualitaria) desde su nacimiento: la primera persona que fue elegida para ocupar la presidencia (el oficio de “Venerable Maestro”, como decimos los masones) fue una mujer, la Qª.·. Hª.·. Rita. Arte Real trabaja en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el más difundido en la Masonería española.

¿POR QUÉ ‘ARTE REAL’?

Nuestro nombre refleja muy bien la personalidad colectiva, la “manera de ser” de la Logia. Arte Real se llamaba, en la Edad Media, a la ciencia que conocían los constructores de complicados edificios, y que nadie más que ellos dominaba; Arte Real era también una de las denominaciones del trabajo de los alquimistas. Unos y otros tenían algo en común: en su oficio no se limitaban a un proceso sólo mecánico y material, al diseño y fabricación de muros y arcos, o al intento de purificación de los metales. Los antiguos maçons, freemasons, maurer, muratori o mazoneros (albañiles, constructores en distintos idiomas) y los alquimistas descubrieron, gracias a su trabajo, una trascendencia que les llenó la vida y que iba mucho más allá de la mera manipulación manual de los objetos. Los viejos masones operativos crearon una sociabilidad: la elevación de una bóveda de crucería o la búsqueda de la piedra oculta dieron lugar a maneras de ser, de comportarse y de entender la vida.

 

 

 

Así hoy, para los masones de nuestro tiempo (y para nuestra Logia: por eso nos llamamos así), el Arte Real es la construcción interior, el perfeccionamiento personal, la búsqueda y la comprensión de la propia conciencia. De ese modo buscamos la respuesta a las preguntas esenciales: quién soy, qué soy, dónde estoy y qué hago aquí. El Arte Real, así entendido, es el perpetuo trabajo iniciático del Aprendiz francmasón, que nunca se acaba y que se hace gracias a la fraternidad que propicia la masonería (semejante a la de las viejas guildas o gremios de canteros) y al trabajo, al estudio y a la profundización en el lenguaje simbólico, que es el material del que están hechos todos los ritos masónicos. Como los antiguos obreros, trabajamos nuestra “piedra bruta” (nuestra individualidad) con las herramientas simbólicas que han usado millones de personas desde hace mucho más de trescientos años. Y lo hacemos juntos, aprendiendo unos de otros, porque creemos que en soledad ese trabajo es casi imposible.

NOSOTROS Y TODOS

Pero nuestro trabajo no se queda ahí. Si el perfeccionamiento de cada uno fuese el único objetivo, el Taller en que trabajamos se parecería bastante a una clausura monacal o a una agrupación de místicos. Esa es una opción que respetamos profundamente, pero los masones y masonas de Arte Real estamos convencidos de que nuestro trabajo no termina en nosotros mismos: estamos en Masonería para “continuar fuera la obra comenzada en el Templo”, como dice nuestro Ritual. No somos anacoretas. Vivimos en el mundo. Entendemos que la Masonería actual es, entre otras cosas, una gran escuela de humanismo y ciudadanía. Si nuestro aprendizaje, nuestro pulimento personal y nuestro entrenamiento en las herramientas simbólicas (la bellísima metáfora de la construcción de la Masonería) no sirve para ayudar a los demás, para intentar que la sociedad en que vivimos sea mejor, entonces a nosotros tampoco nos satisface. Trabajamos para construir libremente nuestro futuro, para ser artífices de nuestra propia felicidad. Pero eso pasa necesariamente por contribuir a la felicidad de quienes nos rodean. Y no sólo con nuestro ejemplo sino activamente.

LOS PRINCIPIOS COMUNES

Todas las Logias masónicas se parecen pero todas son distintas, tienen una personalidad propia que se decanta con el paso de los años. No es lo mismo trabajar en una que en otra: cada persona deberá buscar la “manera de ser colectiva” (los masonessolemos llamar a eso egregor o egrégora) que mejor se adapte a sus propias características individuales.

Arte Real comparte todas las señas de identidad de la Masonería: la defensa de la libertad, la búsqueda de la igualdad, la construcción de la fraternidad entre todos los seres humanos; la práctica constante de la tolerancia y del respeto entre todos; la vigilancia y perseverancia en la preservación universal de los derechos humanos; el ejercicio del pensamiento libre y el rechazo de dogmas, imposiciones, consignas y respuestas prefabricadas; la salvaguardia y propagación del laicismo no como un rechazo a las religiones o creencias, sino como la creación de un espacio común de convivencia civil en el que puedan encontrarse con dignidad e igualdad, en plena libertad de conciencia, tanto los creyentes como quienes no lo son. Y, por supuesto, la práctica de los ritos propios de la Masonería, que son el método que usamos los masones para lograr nuestra construcción interior y trabajar por los demás.

¿Qué singulariza, entonces, a Arte Real? ¿Cuál es su personalidad?

CÓMO SOMOS

El pensamiento. Desde su fundación, nuestra Logia demostró un claro interés por el pensamiento y por el estudio. Entre nosotros hay hombres y mujeres con todos los tipos y niveles de formación intelectual, académica y profesional, pero todos nos dedicamos a profundizar en las ideas, a buscar nuestra excelencia y a mejorar nuestros conocimientos, tanto en cantidad como en calidad. No nos conformamos con cubrir el expediente. Arte Real no es una Logia intelectual, pero sí una Logia que se esfuerza en el pensamiento.

La visibilidad. También desde sus primeros tiempos, Arte Real ha hecho lo posible para difundir en la sociedad cuál es la realidad de la Masonería, lejos de leyendas, infundios y tópicos tan viejos y polvorientos como falsos. No estamos escondidos en una cueva. Hemos hecho numerosos cursos, foros, conferencias y tenidas abiertas a los no masones para que la gente esté correctamente informada de qué somos, desde luego de qué no somos… y pueda crearse su opinión. Arte Real participó desde el principio, por ejemplo, en la idea de fundar Ágora, una de las Agrupaciones más activas del Ateneo de Madrid (que no es, obviamente, una institución masónica), a la que hoy pertenecen muchas personas de muchos ámbitos diferentes.

La fraternidad. Quizá sea esa nuestra característica más llamativa. Somos una Logia cordial y alegre, tanto entre nosotros como con los demás. Buscamos, además de la eficacia, la concordia y la armonía. Cultivamos el afecto. Quienes nos visitan se encuentran muy a gusto entre nosotros. Y la fraternidad incluye también una actividad clara y eficaz  para ayudar a quienes lo necesitan. En Arte Real se alentó con entusiasmo la creación de la Cadena Solidaria (familiarmente, La Soli): es una agrupación de masones de numerosas organizaciones diferentes que trabaja muy duro en crear y coordinar acciones solidarias que ayuden a quienes lo necesiten (sean masones o no) y estén en situación de emergencia. Nuestra Soli se esfuerza todos los días por combatir la situación de crisis social en que vivimos.

El rigor y la búsqueda de la belleza. En Arte Real nos esforzamos por practicar nuestro rito (el Escocés Antiguo y Aceptado) con la máxima precisión, porque sabemos que es una herramienta enormemente útil para nuestro espíritu si se hace bien. Cuidamos con esmero la plasticidad y la belleza de nuestras Tenidas. Arte Real tiene, por ejemplo, una ya larga tradición de excelencia en la música para las ceremonias masónicas, tradición que se renueva curso tras curso y que muchas Logias más han ido compartiendo.

Variedad y dinamismo. En Arte Real se congregan hombres y mujeres de muy distintas edades, procedencias, formación, opinión política, trabajo, creencias religiosas (o ausencia de creencias) y toda clase de características personales. No hay bandos aquí. Entre nosotros lo único que cuenta es lo que nos une a todos y nos es común: el afán activo por ser no ya mejores de lo que somos, sino las mejores personas que podamos ser, y eso significa, además del trabajo con uno mismo, ocuparse los demás. Así entendemos la utilidad de la Masonería. Dos ejemplos: nuestra condición es laica y adogmática; a nadie se le exige creer o no creer en lo que quiera, pero uno de los elementos presentes en Logia es la Biblia, que entendemos como símbolo de una antiquísima tradición iniciática; y trabajamos, según la fórmula tradicional, “a la gloria del Gran Arquitecto del Universo”, que cada cual puede interpretar como quiera. Además, para acudir a la Logia, tan dignos nos parecen los pantalones vaqueros y la camisa sencilla de quien acaba de salir del trabajo en el que lleva todo el día, como el ortodoxo y tradicional traje y corbata negros. Porque la “ropa de trabajo masónica” nos iguala a todos. Nos esforzamos, pues, en ser dinámicos y sobre todo respetuosos con las ideas o creencias de los demás.

Arte Real se reúne normalmente cada quince días, los primeros y terceros miércoles de cada mes. Comparte su lugar de trabajo con varias Logias más de la GLSE de Madrid.

Como cualquier masón, no nos creemos en posesión de ninguna verdad absoluta. Sabemos que en la sociedad hay muchísimas iniciativas, grupos y organizaciones de todo género que, como nosotros, buscan la mejora de uno mismo y la ayuda a los demás. Pero también sabemos que esta vía, la Masonería, es la que se adapta mejor a nuestra forma de pensar y de ser. Por su tradición, por sus sólidas raíces, por su vitalidad y por la vigencia, cada vez mayor, de sus principios y de sus objetivos. Por eso la hemos elegido nosotros. Por eso trabajamos en ella.

R.·. L.·. Renacimiento n.º 64 en el O.·. de Madrid

 

La R.·. L.·. Renacimiento abrió sus puertas el día 3 de diciembre de 2005, dentro de la GLSE. La formaron inicialmente hermanos y hermanas que procedían de una Logia veinte años más antigua llamada Concordia IV. Desde el primer momento trabajó en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el más tradicional y practicado en la Masonería española. Es una logia mixta que eleva toda su actividad, según la antigua fórmula, “a la gloria del Gran Arquitecto del universo”. El objetivo esencial de la Logia Renacimiento fue, desde sus primeros pasos, lograr el equilibrio ideal de cada uno de sus miembros, y de todos entre sí, a través de la armonía y operatividad a que invita nuestro viejo Rito Escocés, y mediante el rigor en los trabajos masónicos.

El nombre de la Logia indica su esencia: todo francmasón, en su Iniciación, muere simbólicamente para renacer. La Iniciación no lo convierte en otra persona, pero sí le abre el camino de una nueva vida en la que habrá de proceder de otra manera gracias al estudio, al trabajo y al perfeccionamiento personal. La vida que ha llevado hasta ese instante, sin duda útil y necesaria, queda atrás. El Francmasón debe renunciar a parte de sí mismo y elevarse hacia un renacer que no destruye nada pero sí cambia, completa y sobre todo perfecciona. En ese renacimiento, como en el que vivió la Humanidad en los siglos XV y XVI, no hay miedo, no hay rupturas drásticas, pero sí un antes y un después: el que supone el comienzo de un trabajo iniciático, una trayectoria interior que no concluirá nunca y que, si se hace con rigor y equilibrio, cambiará el centro de gravedad de la psique de cada cual, del mismo modo que el conocimiento y la reflexión cambiaron, hace quinientos años, la comprensión del mundo, del universo y del hombre mismo. La Humanidad despertó entonces gracias a la luz del saber; nosotros aspiramos a despertar también, a renacer iluminados por la Luz del conocimiento iniciático.

 

 

Forma de ser y trabajar

La personalidad colectiva de nuestra Logia puede sintetizarse en los siguientes puntos:

    • Concedemos una gran importancia al Rito y al esforzado rigor en su práctica. Es la herramienta que nos permite dejar atrás, por unas horas, el ruido que aturde el mundo profano y nos lleva a trabajar nuestro interior con eficacia. Somos rigurosos en nuestra vestimenta, en nuestro trato y en nuestro concepto ceremonial y ritualístico, porque sabemos que eso resulta útil para nuestro trabajo. Como dice la vieja máxima, lo que haces, te hace.
    • Trabajamos en busca de la trascendencia del ser humano, independientemente de sus creencias personales. El objetivo común es el perfeccionamiento interior de cada uno de nosotros. Cómo refleje cada cual ese perfeccionamiento en su vida profana, la que hay fuera de las puertas del Templo masónico, es cosa que atañe al libre albedrío de cada Francmasón.
    • Damos una gran importancia al lenguaje masónico por excelencia: el simbolismo, cuyo estudio comienza por el conocimiento de las herramientas que se manejan en cada Grado y que continúa con el estudio de los símbolos de las diferentes civilizaciones humanas a lo largo de los tiempos. Sin dejar de lado las inquietudes sociales, inherentes a todo francmasón, nuestra Logia se esfuerza en el trabajo interior mediante el proceso iniciático de perfeccionamiento en el simbolismo. Porque sabemos que el símbolo es la llave maestra para abrir la puerta del conocimiento.
    • Somos un grupo humano muy variado: tenemos orígenes, profesiones, formaciones, opiniones, creencias y características personales muy distintas; pero, como ocurre siempre entre francmasones, eso no supone una dificultad para nuestro trabajo sino todo lo contrario: nos esforzamos en la empatía, en trabajar aquello que nos une y dejar a un lado lo que nos separa. Si todos fuésemos o pensásemos igual, si creyésemos todos en lo mismo, el Aprendizaje sería imposible. Todos somos distintos pero nos incardina el hecho de que todos venimos a la Logia a lo mismo: al trabajo iniciático, a la perseverancia en unas vías trazadas hace muchos siglos que han demostrado que llevan muy lejos si se las sigue con exactitud.

La Logia Renacimiento, inscrita con el nº 64 en el registro de la Gran Logia Simbólica Española, trabaja cada quince días, habitualmente los primeros y terceros martes de cada mes, y comparte su lugar de trabajo con otras tres Logias de la GLSE Nuestro objetivo es doble: la exigencia para con uno mismo y la generosidad para con los demás. Y para con todos, la Fraternidad. Como dice el proverbio latino, per aspera ad astra: por la dificultad, hacia las estrellas. 

R.·. L.·. Dos de Mayo n.º 92 en el O.·. de Madrid

 

 

R.·. L.·. Las Artes y Las Ciencias n.º 94 en el O.·. de Madrid

 

Los masones y masonas de la Logia de las Artes y las Ciencias nº 94 deseamos colaborar en la construcción de esa catedral del hombre, como hicieron nuestros predecesores sextante en mano, en pleno rumbo hacía aquellos puertos lejanos, a los que creemos es importante llegar para alcanzar la ansiada edad de oro de la Humanidad, y cuyos pilares fueron puestos ya hace mucho por esta Gran Obra que es la Francmasonería.

 Convencidos de la necesidad de retomar los trabajos del camino Racionalista y Humanista de la Masonería, declaramos de forma solemne que nuestra Logia no es antagonista respecto a ningún tipo de escuela o tradición masónica diferente, sea deísta, esotérica, hermética u otras; pues estimamos que la Fraternidad al igual que el libre pensamiento constituye la misión de los masones: manos tendidas de apoyo a nuestros Hermanos y Hermanas saldrán de entre nuestras columnas para ayudar al que lo necesite o simplemente para intercambiar el calor de la Hermandad con todos.

La Logia de las Artes y las Ciencias no sólo realiza trabajos masónicos, también promociona y lleva a cabo actividades que contribuyen a localizar las vanguardias del pensamiento y conocimiento humano, contribuyendo a su difusión; trabajamos en la buena e incansable formación de los masones que sostienen nuestras columnas; defendemos los valores de los derechos humanos y de las grandes verdades universales, que es necesario preservar para nuestro tiempo y como legado que nos ha sido transmitido y que debemos, a su vez transmitir, para alcanzar unas generaciones más preparadas, más justas, fraternas y avanzadas.

 

 

R.·. L.·. Gea n.º 99 en el. O.·. de Madrid

La R.·.L.·. Gea nº 99 fue aprobada por el Gran Consejo Simbólico de la GLSE el 11 de junio de 2021.

Nuestro Taller está formado por un grupo de francmasones que iniciamos nuestro camino en diferentes fechas pero con el vínculo, además de nuestros principios masónicos, de un ideal de comportamiento ético interno y social.

¿Por qué GEA?

Gea, la Gran Diosa Madre, es el término latino de una deidad primordial. Acaso, ¿no somos individuos al mismo tiempo que formamos parte de la Humanidad y ésta de la Naturaleza?

¿Cómo somos?

Pretendemos que las palabras que aclamamos, libertad, igualdad y fraternidad, no permanezcan huecas, como adorno de un ritual, sino que contengan un sentido profundo y se materialicen en un método de trabajo democrático y participativo, en el que tengan cabida la opinión y el voto de todos los hermanos, independientemente de su edad iniciática.Pretendemos que nuestra Logia, ejerciendo la tolerancia con los demás, sea un foro de debate de carácter ético-filosófico en el que cada uno de los hermanos, librepensador, exprese sus ideas, buscando la compenetración, la armonía entre lo diverso, con tolerancia y concordia; siempre dentro de un ambiente de trabajo y de estudio compartido y de confianza absoluta. Aspiramos a poder comprender mejor el papel actual de la Masonería en general y en particular de la Masonería mixta y adogmática; valores intrínsecos en nuestra Logia.

 

 

R.·. L.·. Atocha - Plutarco n.º 104 en el O.·. de Madrid

 

 

 

Los hermanos y hermanas de este Taller practican la Masonería social en acción, con una visión amplia y diversa, centrada en la perseverancia contra la fragmentación de la institución y la eficacia de su trabajo por el ideal humano que persiguen: no reducir su actividad a la construcción simbólica del Templo interior de cada uno, porque la tarea es la construcción de ese otro Templo tan necesario, el de una Humanidad libre, igual y fraterna.

Su visión es el desempeño de un papel como referente de transformación social. Ser una alternativa eficaz y solida a las amenazas que se ciernen sobre las libertades en Europa.

La R.·.L.·: Atocha - Plutarco ha dado el valiente paso, tras un trayecto empedrado de desencuentros y divisiones, de integrase como Taller en la GLSE.

 

 

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